Acerca de la naturaleza
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| Tales de Mileto |
La
filosofía occidental la inauguró (dicen) un tal Tales de Mileto a
finales del siglo VIII a. C. y con él nació la mal llamada
"filosofía presocrática". Este conjunto variado de
filósofos fue en realidad un grupo dispar de hombres inquietos que
formularon preguntas varias acerca de lo real. En el intento de
responderlas, las pusieron por escrito mediante tratados intitulados
casi todos ellos Acerca
de la Naturaleza.
Estos escritos se fueron perdiendo en el transcurso de los siglos y
sus líneas de pensamiento nos han llegado a través de autores
posteriores que comentaron sus obras, bien porque dispusieron de los
escritos mismos o bien porque los recogieron de una tradición oral.
En cualquier caso, lo importante aquí es subrayar que no eran muy
originales en el título de sus libros, aunque sí en sus teorías (1).
Solían, pues, titular sus tratados con esas cuatro palabras que dan
nombre y origen a este blog.
Lo
curioso de titular así estas primeras teorías
filosófico-científico-teológicas es que a estos primeros
filósofos reconocidos les intrigaba lo natural, esto es, todo
aquello que les rodeaba, todo lo que les acontecía y percibían a
través de sus sentidos. Trataron de comprenderlo y para ello lo
definieron e, incluso, lo sistematizaron. Fue una labor increíble y
somos deudores de ellos en nuestra forma de pensar y actuar al menos en un cincuenta por ciento. Del otro
cincuenta hablaré en otra entrada.
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| Higuera |
Allí donde nació y creció nuestro primer filósofo, la ciudad griega de Mileto, es hoy la provincia de Aydin, en la actual Turquía. Se trata de una región próxima al mar Egeo conocida por su gran producción de higo. El higo es el fruto del árbol ficus carica, también conocido como higuera. Se trata de un árbol de la región mediterránea de la familia de las moráceas, de crecimiento rápido, con forma esférica, de copa densa y muy ramificada. Es de hoja caduca y su corteza es lisa y grisácea. Lo singular de este bello árbol es que su flor se halla en el interior de un receptáculo globoso, es decir, dentro de su propio fruto, el higo o la breva. A ello unimos una significación mucho más universal y transcedente: es el árbol del Evangelio. Lo encontramos citado en varias ocasiones, bien como anuncio del Señor (Mt 24, 32-35, Mc 13, 28-32, Lc 21, 23-33), bien como prueba del poder de la fe y la oración (Mt 21, 20-22, Mc 11, 20-25). Así nos lo narra San Mateo en su parábola: "cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que Él está cerca, a las puertas".
1. Para una didáctica y amena exposición del pensamiento presocrático, veáse De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos. Alberto Bernabé, Alianza Editorial.
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